lunes, 16 de febrero de 2015

                  10 FORMAS MUY SENCILLAS PARA RELAJARTE
NATURALMENTE.... 


El estrés es el enemigo número uno de nuestra sociedad. Corremos de un lado al otro con los minutos contados y, aún así, las 24 horas del día no nos alcanzan. Sin embargo, en ocasiones, bastan pequeños cambios en la rutina cotidiana para relajarse y mantener el estrés fuera de casa.


1.- Respira profundamente. Busca un lugar tranquilo, donde no te molesten. Cierra los ojos y toma el aire por la nariz, retenlo durante unos segundos y después expúlsalo suavemente por la boca. Concéntrate en el sonido que hace tu respiración y en esa sensación de inspiración y espiración. Mientras haces esto no habrá espacio en tu mente para nada más. También puedes, si lo prefieres,  repetirte mentalmente con cada espiración: “estoy relajado, nada me perturba”. 

2.- Busca un lugar donde estés cómodo y sepas que no te van a molestar. Cierra los ojos y visualiza una pared blanca delante de ti, recrea ese color e imagina la pared con todos sus detalles e imperfecciones. Mientras te mantengas concentrado en este ejercicio, notarás como tu mente libera de pensamientos ...  

3.- Escucha música relajante. Tendrás que encontrar la música que te ayude a liberar tensiones, el sonido que te devuelva la calma. La idea es que cierres los ojos y te abandones por completo a la música. Puedes imaginar como las notas musicales te inundan y te hacen sentir relajado, como si fuese un río que te despoja de todo el estrés. 

4.- Disfruta de la naturaleza. El contacto con la naturaleza es una de las actividades más relajantes que existen. Sin embargo, tendrás que poner un poco de tu parte, no se trata de ir a un parque o al mar para continuar pensando en tus problemas sino aprender a disfrutar del entorno. Disfruta del movimiento de las olas o de las hojas de los árboles. ¿Has probado a abrazar a un árbol?

5.- Toma un baño caliente. Llena la bañera, pon música de fondo y disfruta sin prisas. Se ha demostrado que los baños con agua caliente no solo nos ayudan a eliminar el estrés sino que mejoran nuestro estado de ánimo y nos ayudan a enfrentar la sensación de soledad. Y si sólo tienes ducha... disfruta de la música mientras el agua cae sobre ti e imagina que son gotas de lluvia que "limpian" todas las tensiones de tu cuerpo. 

6.- Practica tus aficiones. Las citas, los compromisos y el trabajo y nos "roban" mucho tiempo y a menudo echamos a un lado nuestras aficiones. Sin embargo, las aficiones son una increíble fuente de satisfacción por lo que deberíamos dedicarles al menos unas horas a la semana. ¿Te gusta pintar, leer, ver una buena película, bailar, hacer manualidades…? Encuentra un espacio en tu agenda porque no solo te reportan alegría sino que también te ayudan a relajarte y te harán olvidar los problemas. 

7.- Haz deporte. Puedes salir a caminar en la naturaleza o incluso practicar yoga en casa. Lo importante es que disfrutes de esta actividad y que te mantengas en forma. Se ha demostrado que cuando practicamos ejercicio físico liberamos dopamina y endorfinas, hormonas que generan una sensación de bienestar y relajación que nos hacen sentir mejor. 

8.- Recurre a la visualización. Se trata de una de las técnicas más poderosas y es muy sencilla de aplicar, solo necesitas un poco de práctica. Busca un lugar tranquilo y cierra los ojos. Elige una escena que te resulte reconfortante. Recréala de manera que te parezca estar allí. Es como si fuese una película en la que tú eres el protagonista y el objetivo es disfrutar. 

9.- Aprende a estar plenamente presente. A menudo nos estresamos porque estamos en un lugar haciendo algo pero, a la vez, estamos pensando en los problemas que tenemos que resolver. Esto hace que no seamos capaces de disfrutar los pequeños placeres de la vida. Por tanto, una sencillísima estrategia para aprender a relajarse consiste en estar plenamente presente cuando disfrutes de alguna actividad, incluso la más intrascendente, como comerse una naranja. Concéntrate en las sensaciones que te llegan a través de los sentidos, descubrirás una dimensión totalmente nueva de cada una de las actividades que realizas cotidianamente. 

10.- No te presiones. Aprender a relajarse es un proceso que conlleva práctica y no todos logran desconectarse con la misma facilidad. Una vez que se convierte en un hábito, podrás relajarte con mayor facilidad y todo te resultará más natural. El secreto está en la perseverancia.

Próximamente podrás escuchar meditaciones guiadas en esta sección...

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